Reformar la casa: consejos para no volverse loco en el intento

Cuando decidimos emprender la difícil tarea de remodelar o reformar nuestra casa, es el momento de tomar muchas decisiones y hacerlo de la forma más organizada posible.

En primer lugar debemos decidir si lo que vamos a hacer es una reforma parcial o completa. Muchas veces con sólo remodelar la sala de estar, la cocina o los baños estaremos dándole una apariencia nueva a nuestro hogar.

En otras ocasiones, ya sea por el deterioro del tiempo o porque ya necesitamos algo más radical, decidimos emprender una reforma total.

En este segundo caso, los pasos serán más complejos y debemos empezar con más tiempo. Para empezar, deberemos escoger una empresa reformas Barcelona, como Tu7, que nos asesore y nos indique los pasos a seguir.

En segundo lugar, deberemos mudarnos. Una reforma completa de nuestro hogar no permite que habitemos ahí mientras esto sucede. Tanto porque nuestros muebles y objetos personales pueden estropearse, como porque seguramente estorbarán a los trabajadores mientras realizan los trabajos. De tal forma que es un proceso que debemos enfrentar con tiempo. Nada más esencial que ese factor. Si no planificamos en primer lugar hacer la contratación de la empresa, empaquetar y realizar la mudanza, al momento de comenzar los trabajos caeremos víctimas del estrés. Sí, la típica locura de la reforma.

Por el contrario, si ya hemos planificado con paciencia y el tiempo, podremos dedicar nuestra energía a supervisar los trabajos y corroborar que todo salga de acuerdo a lo que hemos planeado.

Además, si ya hemos decidido emprender este gran cambio de hacer una reforma integral de nuestro hogar, quizá la mudanza nos ayude aún más a tener todo limpio, ordenado, quizá cambiar también algunos muebles y aprovechar al máximo el tiempo y recursos que hemos destinado a esta titánica empresa.

Ese sería el segundo factor importantísimo para evitar la locura: manejar adecuadamente nuestro presupuesto. Es necesario planificar bien con cuánto contamos al momento de emprender los trabajos de forma que conjuntamente con la empresa especializada, podamos sacarle jugo a este dinero que hemos destinado a cambiar, mejorar y acondicionar nuestro espacio vital.

Una buena idea en ese aspecto es manejar una hoja de cálculo electrónica, y asignar entradas diferentes para los diversos gastos, siempre dejando espacio para algún imprevisto.

Lo cual nos lleva a nuestro tercer y último consejo para evitar la locura de las reformas: siempre debemos considerar que algo se saldrá de lo planificado. Ningún diseño o plan por bueno que sea se escapa de los imprevistos. Es normal. Siempre sucede y no debe ser motivo de estrés. Desde una semana muy lluviosa que impida la llegada a tiempo de los materiales, a alguna rotura o algún cambio de último momento: nada de eso será obstáculo insalvable al momento de disfrutar el nuevo espacio que con tanto trabajo hemos alcanzado.

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