Interiorismo y decoración: claves para reformar

Todo proyecto de interiorismo y decoración debe contar con una detallada planificación. Como si de un puzzle se tratara, cada pieza debe encajar perfectamente a la hora de completar la reforma de un determinado espacio. Para ello, por ejemplo, es importante que la reforma se detalle en papel. Los planes forman parte de la documentación gráfica del proyecto de interiorismo y decoración, definiendo claramente los elementos que la componen y recogen los datos suficientes para ejecutar la reforma sin contratiempos ni problemas. Tener la posibilidad de ver cómo queda nuestra idea antes de acometer la reforma es importante, y es que no siempre la idea inicial encaja a la perfección con el diseño real.

Pongamos un ejemplo práctico:

La reforma de una cocina, el espacio de la casa ante el cual más hemos modificado nuestra actitud, ya que se ha convertido en un espacio que aúna funcionalidad y decoración. Para el diseño de una cocina, de entrada, hay que tener en cuenta una serie de cuestiones tales como el número de personas que la utilizarán, el uso que harán de la misma (qué funcionalidad debe conseguirse), la iluminación, la ventilación, el mantenimiento y la integración en el resto de la vivienda.

La planificación debe iniciarse de acuerdo con un espacio dado, cuyas dimensiones pueden modificarse mínimamente. Por otro lado, se debe aprovechar al máximo el espacio del que se dispone -la mayor utilidad posible-, así como facilitar el desarrollo de las tareas domésticas y cotidianas en la cocina. Al proyectar una cocina hay que tener en cuenta, por ejemplo, que junto a la placa de la cocina y el fregadero debe quedar espacio suficiente para poder trabajar. La altura de las encimeras, armarios, estantes, también deben cumplir unas determinadas alturas. A la hora de distribuir los muebles, hay cuatro zonas fundamentales en la cocina: zona de cocción, de lavado, de almacenamiento y de comedor. A éstas se pueden sumar otras zonas auxiliares (zona de utensilios, zona de preparación de los alimentos…).

Otro aspecto fundamental del proyecto de interiorismo y decoración es la elección de los materiales, pieza esencial para definir el diseño de un determinado espacio. Es mejor apostar por materiales de calidad, ya que no solo garantizan su durabilidad, sino resistencia al paso del tiempo (sobre todo cuando se trata de determinadas estancias de las que se hace un mayor uso). Sea cual el estilo –clásico, moderno, minimalista, funcional…-, hay que planificar bien la colocación de cada detalle, evitando perder tanto espacio como luz con piezas innecesarias o demasiados grandes. No podemos olvidar que la apariencia de cualquier diseño es tan importante como su mera funcionalidad. La sencillez también es sinónimo de elegancia, al tiempo que aporta practicidad y mayor comodidad.

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