10 cosas a tener en cuenta antes de hacer una reforma integral

En Tu7 ya te hemos explicado diversos pasos y consejos que te pueden ser útiles a la hora de llevar a cabo una reforma integral de tu piso, apartamento o casa.

Pero como en todo proceso así de complejo (y también satisfactorio), hay una serie de consideraciones que debes tener en cuenta antes de empezar con los pasos concretos que te llevarán a una reforma exitosa, agradable y sin contratiempos.

Lo más importante es, como ya te lo hemos dicho en otras ocasiones, no precipitarte y tomar el tiempo para planear adecuadamente la reforma. Pero para explicar con mayor detalle esta idea de planificación y prospectiva en lo que respecta a una reforma integral, a continuación te presentamos una lista más profunda de las 10 cosas a considerar antes de emprender una reforma.

1. Dibuja tu sueño

Antes inclusive de consultar con un experto, puedes empezar a hacer trazos que reflejen tus ideas e imaginar tu hogar reformado. Piensa en todos los detalles que te gustaría cambiar o añadir. ¿Modificarás la disposición de habitaciones y muros? ¿Te limitarás a una reforma estética o quieres aprovechar para mejorar el uso del espacio?  ¿Cómo visualizas el salón, la cocina, los baños y los pasillos? ¿Has pensado en agregar o añadir mobiliario para guardar y ordenar cosas? ¿Vas a cambiar la iluminación?

Todo ello puede observarse con mayor detalle si haces un dibujo con todo lo que estás soñando para tu reforma. Si no confías en tus capacidades como dibujante, existen muchos programas online que pueden ayudarte a trazar lo que estás pensando, e incluso cierto tipo de software muy interesante que te permite visualizar las combinaciones de colores que pueden ayudar que tu sueño se convierta en realidad.

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Ejemplo de software que puede encontrarse online para comparar paletas de colores mientras preparas tu reforma integral.
http://www.benjaminmoore.com/en-us/for-your-home/personal-color-viewer

2. Escucha las experiencias de los demás

Una de las mejores formas de obtener inspiración y evitar problemas graves o muy serios a lo largo de tu reforma, es escuchar y aprender de las experiencias de otras personas que hayan emprendido una reforma integral recientemente. Quizá te resulte complejo encontrar a personas en tu círculo personal que hayan realizado reformas en los últimos tiempos, pero no pierdes nada preguntando. Acude a familiares, amistades y compañeros de trabajo. Escucha las experiencias que te narran y toma nota mental de las dificultades que estas personas enfrentaron en sus propios procesos. Si no consigues ponerte en contacto en persona con nadie que haya realizado recientemente trabajos de reformas de su hogar, no dudes en registrarte en foros online, o leer blogs de personas que hablen de experiencias al respecto. Mantén tu mente bien abierta y aprende todo lo que puedas.

3. Sé previsor

A pesar de que tu sueño quizá sea añadirle una habitación a tu casa, debes pensar que quizá no sea un proyecto muy interesante si lo que piensas es vender tu casa en unos cuantos años. Agregar un baño con acabados lujosos quizá encarezca tu propiedad más allá del valor que puede tener por la zona en la que habitas. Algunos proyectos incluso devalúan tu propiedad en lugar de ayudar a incrementar su valor de mercado. Incluso hay otro factor que debes considerar antes de empezar a plantear una reforma: ¿cuáles son las necesidades actuales y cuáles crees que serán las necesidades futuras de tu familia? Existe un término concreto para el ejercicio de previsión que debes realizar, se llama prospectiva. Hacer una prospectiva consiste en hacer un análisis profundo de la situación presente y establecer la línea a futuro que sea más factible de acuerdo a la situación presente. Por ejemplo, un matrimonio reciente que adquiere un piso a renovar, debe plantearse si piensan tener hijos en uno, dos o quizá cinco años. Porque de ello dependerá el tipo de reforma a plantear, quizá dividir habitaciones, para contar con espacios personalizables en el corto plazo, en lugar de hacer un gran baño lujoso pero que pudiese tener riesgos para niños pequeños. Asímismo, en términos de valor de la propiedad, siempre conviene no emprender reformas demasiado personales, que pongan en riesgo la posible futura venta de la propiedad. Una verdad constante en este ámbito es que nunca sabemos si vamos a conservar nuestro piso por mucho tiempo o si tendremos que vender, así que eliminar baños, o hacer un piso falso en alguna pieza quizá sean movimientos demasiado arriesgados. Así que toma tu tiempo y elabora una perspectiva adecuada que te permita ser previsor en el sentido adecuado y correcto.

4. Dos buenas ideas para el futuro: almacenamiento y eficiencia energética

Si continuamos en línea con la cuestión prospectiva, hay dos ideas que debes poner sobre la mesa al empezar a pensar en una reforma: el almacenamiento y la cuestión energética. ¿De qué hablamos cuando aconsejamos que preveas almacenamiento? Sin importar si jamás vendes tu casa o si debas venderla y mudarte, tanto tú como cualquier nuevo habitante que adquiera el piso que estás por remodelar, necesitará espacio para guardar sus cosas. Una casa que cuenta con armarios empotrados y espacio para guardar desde la ropa en las habitaciones hasta las toallas en los baños, siempre es una casa más práctica y más atractiva. Piensa en tus propias necesidades: ¿acaso quieres saturar tu casa de muebles sólo para poder guardar tus chaquetas y abrigos? Siempre es más cómodo y agradable contar con un espacio especial para guardar cada cosa, y que este espacio forme parte de la decoración integral del hogar. Esta idea hace de cualquier espacio uno más agradable, ya sea para ti o para un futuro comprador.

Lo mismo sucede con la cuestión energética. Está claro que al pensar en una reforma integral, nuestra idea siempre será hacer cambios que hagan más sencillo y cómodo nuestro uso cotidiano del hogar, además de embellecerlo. Pero hay otro nivel de practicidad que quizá escapa un poco a un primer análisis: es el referente al uso y consumo energético del piso a renovar, y es el del consumo de recursos energéticos que hace. Tanto para consumo personal como si piensas vender a corto o medio plazo, es conveniente que te informes bien en términos de qué mejoras energéticas puedes otorgarle a tu hogar aprovechando la reforma. Éstos pueden abarcar desde la mejora en el aislamiento térmico de los muros, un cambio en el sistema de calefacción o en el calentamiento de las aguas sanitarias, hasta la elección de nuevas puertas y ventanas más aislantes que ayuden a mantener una temperatura agradable todo el año. Todo ello implicará para ti o para ese hipotético comprador del futuro un ahorro significativo en facturas de gas y electricidad, valorizando tu propiedad y haciéndola a la vez, más amigable ecológicamente.

5. Haz cuentas

En diversas ocasiones hemos enfatizado, aquí en el blog de Tu7, la importancia de planificar muy bien tu presupuesto antes de emprender una reforma. Recuerda que incluso el presupuesto mejor realizado puede verse rebasado por la realidad. Es preciso que tengas en mente que hay muchas probabilidades de que tu proyecto de reforma cueste más de lo que has calculado. Así que antes de elegir unas cerámicas ultra lujosas o un acabado caro, es preciso analizar una y otra vez el presupuesto con el que se cuenta para estar seguros de contar con un “colchón” que nos tenga protegidos en caso de un gasto inesperado a media reforma. También es necesario explorar todas las opciones de financiamiento disponibles, desde los propios ahorros a préstamos bancarios (explorando por supuesto varias alternativas y comparando tasas de interés) y todas las posibilidades financieras a nuestro alcance.  De una buena planeación financiera siempre se desprende una reforma integral exitosa.

6. No te olvides de los permisos

Recuerda que existen una serie de permisos legales que tendrás que obtener ante las autoridades antes de emprender una reforma. En general, se tratará de un trámite muy sencillo, puesto que una reforma integral de un piso normalmente no implica trabajos externos o la construcción de nuevas habitaciones. Sin embargo, no deberás echar en saco roto la idea de acercarnos en persona o vía internet a la oficina del Ayuntamiento de Barcelona para detectar cuál de los permisos que existen es el que corresponde a nuestra reforma y qué requisitos hay que presentar para obtenerlo. En algunos casos (las reformas más sencillas que no implican ninguna modificación estructural) habrá que contar simplemente con una dispensa, pero para reformas más profundas, hace falta presentar el proyecto pertinentemente elaborado.

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Página web del Ayuntamiento de Barcelona donde pueden tramitarse los permisos de reformas.
https://w30.bcn.cat/APPS/portaltramits/es/inici/default.html

7. Elige una empresa de reformas

A menos que seas un experto en bricolaje y en hacer las cosas por ti mismo y hayas decidido hacerte cargo al cien por ciento tú solo de la reforma, necesitarás ayuda. Existe evidentemente la opción de ir contratando tú mismo a cada trabajador que participará en la remodelación, pero en ese caso deberás dedicarte casi a tiempo completo a coordinar tú mism la reforma. Por ello, y partiendo de la experiencia de años que tenemos en el sector, desde Tu7 te recomendamos que te acerques a una empresa especializada del sector. ¿Cuáles son las ventajas? En primer término, no serás tú quien tenga que estar lidiando con trabajadores y proveedores a lo largo de la reforma, que de por sí y sin esta carga de trabajo ya es suficientemente estresante. En segundo lugar, al acudir a una empresa con experiencia y especialistas en arquitectura, diseño, interiorismo, acabados y trabajos relativos a una remodelación de tu hogar, estarás más cubierto y por así decirlo “protegido” de las posibles complicaciones, contarás con consejos en cuanto a las mejores decisiones a tomar en el proceso y sobre todo, la reforma estará a manos de profesionales. Así que no desdeñes esta alternativa, que ha es para muchas personas, la forma ideal de enfrentar una reforma integral.

8. Sé firme y hazte el propósito de no cambiar sobre la marcha

En todo este proceso previo harás análisis y diseñarás planes y prospectivas, prepararás un presupuesto y realizarás un programa de financiamiento. ¿Pero no es acaso eso mismo lo que hacemos antes de tomar cada decisión importante en nuestra vida? Y sin embargo, ante los primeros vientos de cambio, o al encarar críticas de familiares o amigos, empezamos a retroceder y a realizar cambios en nuestra planificación.

En ningún sentido te estamos recomendando que seas críptico a los consejos de los demás, pero es importante que aprendas a escuchar y a la vez mantenerte firme en tus propósitos e ideas originales. Ello te permitirá mantener a la vista tu objetivo: una reforma bien concreta que responda a tus necesidades presentes y futuras, y no a las de tu familia o amistades. Sé flexible, pero siempre dentro del marco de las metas y objetivos que has trazado para tu reforma. Si lo que quieres es cambiarle el rostro estéticamente a tu casa, haz toda tu planificación en torno a esa idea y no permitas que terceros te hagan empezar a añadir detalles de cambio estructural de tu piso o casa, cuando eso no es ni lo que quieres ni lo que necesitas. Sé firme y mantén tus objetivos a la vista. Ello te permitirá una flexibilidad dotada de firmeza que te permitirá sin duda alcanzar las metas que te has planteado para tu reforma.

9. Planifica los problemas colaterales

Si ya has realizado el plan económico-financiero de tu proyecto de reforma, y si a la vez has trazado las metas de diseño y estética que habrás de imponer a tu hogar gracias a esta reforma, es el momento de que pienses en planificar soluciones a problemas colaterales que pueden desprenderse de una mudanza. Piensa por ejemplo en el posible cambio de muebles y accesorios que hará falta una vez concluida la reforma. Contempla así mismo el tiempo que deberás invertir en supervisar y mantenerte al día de lo que sucede en la reforma, puesto que es tiempo que deberás restar a otras actividades cotidianas (inclusive y muy probablemente, deberás sustraerlo de tus horas y días de descanso). Asímismo, es necesario que preveas el lugar en que guardarás tus cosas e inclusive residirás mientras duran los trabajos, puesto que una reforma integral implica siempre una revolución completa en un piso y te será imposible residir en él mientras dure este proceso. Como puedes ver, existen muchos detalles en apariencia ajenos a la reforma en sí que hay que prever antes del comienzo de una remodelación completa de un hogar.

10. Piensa en dificultades

Ya lo hemos dicho pero no está de más hacer énfasis en este punto. Recuerda que cuanto más amplio y vasto es el proyecto de una reforma, mayores son también las posibilidades de sentirse frustrado y encarar dificultades. Habrá sin dudas falta de equipo, dificultades en la llegada de suministros, malos entendidos y retrasos en general. Planifica soluciones a diversos tipos de problemas de forma que estas alternativas te ayuden a enfrentar tiempos estresantes y momentos difíciles. Es más, planifica un fin de semana de vacaciones en un pueblo cercano a media reforma. Nunca está de más pensar en uno mismo. En último término, si vas a emprender esta reforma es para satisfacer tus necesidades y tener un hogar más cómodo y agradable, entonces no permitas que los problemas te rebasen y mantente tranquilo hasta el final de los trabajos. El resultado final sin duda valdrá la pena.

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